Experiencia personal

Hola, me llamo Vicky Mármol, soy Coach, y en las próximas líneas voy a compartir algo sobre mí para que puedas conocerme mejor.

Me considero una persona feliz. Esto no quiere decir que mi vida sea de color de rosa, pero sí es cierto que, con los años he aprendido que existen muchos colores y matices en la acuarela, y que en la vida la actitud juega un papel clave.

¿Eres feliz? ¿Anhelas ser feliz y no sabes como conseguirlo? No hablo de una felicidad efímera, que te dura unos instantes, te da el subidón y luego aterrizas de nuevo en la cruda realidad. La felicidad de la que yo te hablo perdura en el tiempo y es estable. Siempre te acompaña, te impregnas de ella, como si de una segunda piel se tratara. Y si quieres, te acompañará en tu viaje de vida hasta el final de tus días.

Parece una utopía, ¿verdad? Pues no lo es. Esa felicidad existe. Es posible. Y yo lo descubrí hace años.

Durante una larga etapa de mi vida, la anhelé bastante. No digo que mi vida fuese triste, tuve una niñez y una adolescencia «normales». Lo que intento explicar es que, aunque es cierto que disfruté de momentos muy felices, todos acababan esfumándose más bien antes que después, y al final, lo que siempre quedaba era una extraña sensación de vacío profundo que permanecía conmigo. Así pasé muchos años, preguntándome seriamente si la felicidad duradera realmente existía, o si sólo se trataba de algún cuento de hadas al que sólo unos pocos con suerte tenían acceso.

Desde el albor de mi infancia, recuerdo haber estado buscando continuamente la respuesta a tres preguntas que planeaban sobre mi cabeza:

  • quien soy yo en realidad
  • cómo he llegado hasta aquí
  • y para qué

Como consecuencia de lo compartido en las líneas precedentes y de otros acontecimientos de mi vida, me he pasado más de 30 años investigando y estudiando sobre todo lo que concierne al ser humano desde un prisma existencial, como ser que crece y se desarrolla a nivel personal, mental, emocional y espiritual. Se trata de una búsqueda continua en la que se siembra tiempo, dedicación y energía, y, a cambio, se recolecta aprendizaje. Es una labor vocacional que me envuelve, con la que siento que se para el tiempo, que todo se detiene.

En este largo recorrido, he tropezado con muchas piedras en el camino, he tenido que sortear muchas situaciones adversas, tomar decisiones importantes siempre con la sombra del temor ¿me estaré equivocando?, superar miedos, afrontar nuevos retos, y aprender a ser como un camaleón para adaptarme a las circunstancias cambiantes sin morir en el intento. También he aprendido la importancia de la aceptación (versus la resignación), a tener mejor ojo clínico para ver las oportunidades que te ofrece la vida y cómo aprovecharlas. Que aceptar la vida tal y como viene y dejarte fluir con ella como si de un río se tratara, te da un estado de paz y de tranquilidad que no tiene precio. Y cuando digo fluir no estoy diciendo ser pasivos, no hablo de inacción, todo lo contrario, tenemos que actuar según lo requieran las circunstancias, eso sí, siendo fieles a nuestro sentir y a nuestro propósito de vida, y respetando todas las formas de vida de la naturaleza. El sentimiento positivo que experimentas por ser fiel a ti mism@ y por vivir en coherencia con lo que eres, lo que piensas, sientes y dices, es tan poderoso, que me resulta difícil describirlo con palabras.

Mi hambre continua por descubrir más sobre el ser humano y mi inquietud de aprender qué hay más allá de mis fronteras físicas, me ha llevado además a viajar por muchos países, muy diversos y de culturas muy variopintas. Gracias a esta experiencia, he descubierto que mis anhelos, sentimientos e inquietudes son compartidas por muchísimas personas de distintos puntos del planeta, lo que, si cabe, ha incrementado aún más mi deseo de continuar profundizando en el aprendizaje del ser humano.

Hoy día, soy madre, esposa y una mujer que lleva trabajando más de la mitad de su vida. Una persona que como tú, intenta vivir su existencia del mejor modo que sabe y que le es posible, y que hace años descubrió que se puede Vivir de Verdad, con la Felicidad como rumbo y aliada. Gracias a mi propia experiencia personal y profesional, al estudio, a la introspección y a la ayuda de numeros@s «maestr@s» con los que he tenido la suerte de cruzarme en mi camino, he aprendido a vivir mi vida en el Ahora, con mayor disfrute y sosiego, a ser fiel a quien soy, a lo que siento y a mi propósito de vida, a confiar más en mi, a armarme de valor para ajustar los cambios necesarios para construir mi felicidad (y en consecuencia, el de las personas de mi entorno), construyendo la vida que deseo vivir, construyendo mi futuro desde el presente con entusiasmo y perseverancia.

Y precisamente por eso, hoy estás leyendo estas palabras. Este es el motivo por el que hoy esta página web existe. Quiero ayudar a todas aquellas personas que desean ser felices, o más felices de lo que actualmente son, y no saben cómo lograrlo. Compartir mi experiencia y mi aprendizaje con ellas para, en la medida en que cada caso lo permita, hacerles más fácil el camino.

Porque la felicidad es posible, es real y está a tu alcance (la propia Ciencia lleva décadas afirmándolo de manera empírica). La felicidad ya está en tu interior, deja que fluya en ti, permite que te inunde con su esplendor.

¿Y tú? ¿Eres feliz? ¿Sientes que tu vida tiene sentido? ¿Te gustaría conocer la felicidad verdadera?

 

 

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